Charlie Parker — 10. Cuervos — J. Connolly



Para la policía del estado de Maine, el supuesto secuestro de un menor debe considerarse homicidio tres horas después de que se denuncie su desaparición. Tan terrible medida tendrá que aplicarse en la pequeña y aislada localidad de Pastor's Bay, donde una madre ha alertado de la desaparición de su hija adolescente, llamada Anna. De inmediato, la policía lanza a todos sus efectivos en su busca. La investigación deparará muchas sorpresas, pues en Pastor's Bay se ocultan algunos hombres de pasado inconfesable. Entre ellos se cuenta Randall Haight, quien empieza a recibir acusaciones anónimas y fotografías comprometedoras. Sabe por qué lo amenazan, pero no quién, y para averiguarlo decide contratar al detective privado Charlie Parker. La presencia del FBI en el pueblo confirma a Parker que la desaparición de Anna encubre un entramado criminal tan peligroso y complejo que tendrá que pedir ayuda a sus amigos Ángel y Louis. La cuenta atrás ha empezado, bajo la ávida mirada de los cuervos.


¿Te topas con la reseña de la décima entrega de esta saga y no has leído la primera? Te paso link a nuestra reseña de Todo lo que muere, donde empieza la andadura de Charlie Bird Parker: --> Ir a Todo lo que muere

Últimamente, esta saga es lo único que leo entre tantos estudios y trabajo y otros quehaceres, esta bendita saga que me recomendó una amiga a la que nunca le podré agradecer lo suficiente, y que se convirtió en mi favorita de todos los tiempos.

Como iba diciendo, Charlie Parker es casi lo único que leo por estos tiempos, así que les debo pedir disculpas por ser un poco monotemática en el blog.

Aaah, y antes de empezar a destripar este libro, me gustaría comentarles un nuevo propósito que se me ocurrió: nombrar a las personas que traduzcan las obras que lea (si es que la hay). En este caso, el traductor es Carlos Milla Soler. ¡Maravilloso trabajo, Carlos!


Si le echaron un vistazo a mis opiniones de los libros anteriores, se darán cuenta de que el noveno fue algo así como un gran pinchazo en medio del desierto. Sin embargo, mi adorado John Connolly supo rehacerse y volver a lo que me tenía acostumbrada: personajes hiperbién desarrollados, casos interesantísimos, escritura y descripciones perfectas (gracias al traductor también),... ¿Y qué puedo decir de las escenas espeluznantes dignas de las mejores películas de terror que te ponen los pelos de punta? Solo me queda alabar esa mente retorcida que plasma esas imágenes en la cabeza de sus lectores.

En los primeros capítulos, vemos a Bird interactuar con las tres mujeres que, de momento, siguen en su vida: Rachel, su ex; Sam, su hija; y Aimee, su abogada de cabecera. Todas tienen su función, y no están ahí de relleno. Rachel está siempre dispuesta a lanzarle un dardo envenenado sin venir a cuento. La detesto. No puedo destripar la "función" de la hijita de Charlie, pero se descubre algo que sin duda te dejará sin palabras y hará que le des mil vueltas a todo, intentando recordar todas las escenas de los pasados libros. ¡¡La de teorías que pululan por mi mente!!

El encuentro con Aimee es lo que prende la llama del caso policíaco que se desarrolla en Cuervos alrededor de Randall Haight por un delito grave cometido en su adolescencia (que plantea un tema controvertido sobre las condenas a menores). En la oficina de esta abogada hacen su primera aparición esos pajarracos a los que no voy a volver a mirar con los mismos ojos nunca más en mi vida.

«El alma puede arder con llama viva y no quedar nunca reducida a ceniza».

Cuando leo esa cita, y aunque en la trama no está dedicada a ellos, me viene a la cabeza la pareja más entrañable, asimétrica y peligrosa de la saga: Ángel y Louis. Son de esos personajes a los siempre recuerdas con cariño y quieres achuchar. Tienen el pasado repleto de faltas éticas y morales, pero sus vidas tuvieron un punto de inflexión hace tiempo y siguen luchando contra el mal, sin pedir nada a cambio y con una dulzura que te hará quererlos más aún, ya verás.

«Las únicas confesiones completas tenían lugar en el lecho de muerte; todas las demás eran parciales, modificadas».

Con respecto al tema policial... ¿Qué decir? Está Anna, una nena de catorce años que desapareció y no la encuentran por ningún lado. No era conflictiva y no hay razones para sospechar que desapareciera por iniciativa propia. ¿Dónde está y quién se la llevó? Aaamigo, eso es algo que no voy a decir porque se iría la magia, pero sí te digo una cosa: sospecha de todos y de todas, hasta del dueño del bar, jajajajajajaja.

En resumen, este libro tiene acción, suspense, chistes dignos de carcajadas, momentos de pura ternura, tiroteos, relatos que te hielan la sangre y te la hacen hervir al siguiente instante... Lo tiene todo y con gran calidad.

Y recuerda:

«Cuando un hombre se ahoga, te arrastra consigo si se lo permites».




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