Reapers — 1. La ira de los ángeles — A. Bell


Nacida una década después de la aparición de los primeros zombis, en un mundo donde la civilización apenas sobrevive en enclaves dispersos, Temple ha pasado sus escasos quince años de vida entre esas criaturas; sabe cómo evitarlas y, en caso de que acaben cruzándose en su camino, sabe también cómo matarlas.

Pero también es consciente de que algunos humanos pueden resultar mucho más temibles que los muertos vivientes. Tras pasar unas semanas escondida en un islote frente a la costa suroeste de Estados Unidos, Temple regresa al continente y es adoptada por una de las comunidades humanas que subsisten a los largo del país.

Pero una noche asesina a uno de sus miembros que intentaba violarla y se ve obligada a huir. Así se inicia una persecución en la que Temple deberá escapar de Moses, el vengativo hermano del difunto, pero también de sus propios demonios.

Con esta hermosa y perturbadora novela, Alden Bell nos sumerge en un mundo donde la pesadilla y la belleza son las dos caras de una misma moneda. A través de los ojos de su inolvidable heroína seremos testigos de los pequeños milagros del apocalipsis y descubriremos que, en definitiva, no hay peor infierno que el que uno mismo lleva a cuestas.

Lo que planeaba decir a modo de introducción antes de poner mi opinión sobre este libro, ya me lo ha chafado la sinopsis...


... pero bueno, la vida sigue y esta reseña también, así que pasemos a la parte jugosa del asunto.


Antes que nada, tengo que decir que el libro me gustó mucho. No voy a mentir y decir que me superencantó, pero me pareció bastante bueno.

Tiene una narrativa distinta a la que vengo leyendo desde hace un tiempo y se agradece la novedad... sobre todo si estabas en un impasse literario y te sentías saturada.

Nuestra prota, Temple, o Sarah Mary Williams, me causa mucha gracia por su forma de hablar y pensar. Confieso que la adición de «bobo» me pareció una idea de lo más chachi desde el principio. Le da siempre la oportunidad a la prota de expresarse para que los lectores la conozcamos más a fondo... y de paso nos encariñáramos con ella por sus ocurrencias... y vale, sí, también nos reímos con su forma de hablar tan directa.

«Vamos, bobo, empieza a cavar que no era mi abuela.»

Es solamente un ejemplo de esos comentarios que le suelta, quizá hirientes y de seguro irrespetuosos, a su compañero de viaje. Sin embargo, aparte de esos comentarios que le dedica, se va desarrollando un cariño genuino entre ellos dos a lo largo de su travesía. 

Ésa es la chica protagonista, ahora me toca hablar de ese hombre que la persigue en busca de venganza por haber matado a su hermano: Moses.

¡Moses! ¡Dios! ¿Qué opino de él? No lo sé. No sé qué pensar de él. Sigue un código moral que, aunque en algunos puntos me parece acertado, no comparto. Después de descubrir que Temple mató a su hermano bajo unas circunstancias que quedan bastante claras, él sabe que no quiere matarla, no la culpa; pero siente que debe hacerlo por... ¿lealtad hacia su hermano? ¿Hacia una persona que no merecía ni un segundo de su atención? Si la respeta tanto como nos da a entender en sus conversaciones y acciones, la tendría que haber dejado tranquila. Aunque si la hubiera dejado en paz, no nos habrían regalado esas palabras filosóficas que, al menos a mí, me dejaron pensando más de una hora:

«—¿La gente estaba sola antes?
—La gente lo estaba, el mundo no.»

«Hay que respetar el modo en que funcionan las cosas, nos guste o no. No hay más regla que dejarse guiar por nuestra impresión de lo que está bien y lo que está mal.»



Teniendo ya medio delineados a los protas, me paso directamente al final para no hacer demasiado larga esta reseña.

El final... pfff... ¿alguien esperaba que terminase así? ¡¡¡YO NO!!! Ese personaje que desencadena ese final me dejó pasmada y casi con escalofríos, ¡qué horror! Aunque me pareció tierno, por decirlo de alguna manera, que Piiiiiiiiiii se comportase de esa forma después de lo que le pasó a Piiiiiiiii.

Ojalá pudiera ponerle la puntuación máxima, pero hay algunas cosillas que se me quedaron colgadas, por lo que en mi opinión, La ira de los ángeles merece un:


Comentarios

  1. Me gusta bastante el género distópico aunque no he leido mucho de este y mas porque debo confesar que me gusta mas verlo en pelis jejeje sin embargo eso no evita que los agregue a mi listita jejejeje

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡Agrega, agrega!! Y luego comentamos :D :D

      Aunque entre todos los libros que tenemos en la lista, difícil coincidir nosotras jajajajjajajaja

      P.D.: Mi pase VIP me encanta, ya me leí la programada XD

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Charlie Parker — 7. Los hombres de la guadaña — J. Connolly

Caen estrellas fugaces — J. Gil Romero

Herida muy profunda — Marissa Farrar

La enfermedad de las emociones: el trastorno bipolar — Varios Autores